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Estrés: enfermedad del hombre moderno

Hoy en día el estrés parece ser un compañero inseparable del hombre moderno. En el pasado parece haber quedado la sensación de que la vida era más sencilla y con menos estrés. A continuación abordaré algunos puntos básicos con la intención de crear conciencia acerca del estrés, los síntomas, efectos y algunas sugerencias para mitigar o combatir lo que parece ser la enfermedad del siglo XXI.
Definición del estrés
 
El estrés se evidencia como una respuesta natural del organismo ante una situación, ambiente o factor que afecta al individuo.
Las manifestaciones son variadas y tendrá mucho que ver si el estrés se refiere a una situación de corto plazo o si es recurrente y afecta al individuo de forma muy frecuente.
 
Síntomas del estrés
 
Los síntomas del estrés pueden clasificarse en físicos y psicológicos. Generalmente  cuando la persona se ha sometido a largos plazos de estrés los síntomas pasan de ser meramente físicos a psicológicos.
 
 
Los síntomas físicos más comunes son:
  • Tensión muscular
  • Manos sudorosas
  • Palpitaciones
  • Fatiga
  • Cansancio
  • Boca seca
  • Libido bajo
  • Dificultades para dormir
  • Pérdida de apetito
  • Exceso de apetito
 
Algunos de los síntomas psicológicos se identifican como:
 
  • Irritabilidad, rabia
  • Ansiedad, pánico
  • Pérdida del sentido del humor
  • Dificultad para concentrarse
  • Perdida de interés hacia pasatiempos favoritos
  •  
El no tomar acción a tiempo para combatir estados prolongados de estrés puede ahondar y radicalizar éstos y otros síntomas psicológicos en mayor grado.
 
Las causas del estrés son variadas y pueden provenir de situaciones diferentes o una combinación de las situaciones.
 
Así tenemos que nos encontramos con estrés que puede ser causado por:
 
  • Una situación personal: cambio de ciudad, divorcio, matrimonio
  • Una situación laboral: presión en el trabajo, nuevo trabajo, problemas con el jefe o compañeros de equipo, cargo con más responsabilidades
  • Una situación de salud: enfermedad, tratamiento
  • Una situación familiar: muerte de un familiar,  nacimiento de un hijo, matrimonio de un hijo o hija
 
Estrategia para combatir el estrés
 
Con la intención de combatir el estrés es importante cumplir tres pasos:
  1. Conocimiento: tomar conciencia que el estrés es parte de la vida agitada que hoy en día la mayoría tiene. Por lo tanto el primer paso a tomar es identificar las posibles causas del estrés y cuan estresados nos encontramos.
Una posible alternativa es desarrollar un diario para darnos cuenta de las situaciones o circunstancias que nos provocan estrés y evaluar el nivel de estrés que nos provoca. Un ejemplo de un diario de estrés puede ser:
 
Lunes
 
6:30am    – El despertador no funcionó; por lo tanto me levanté tarde y no me dió tiempo preparar el desayuno. Nivel de estrés: bajo
8:30am    – Llegue tarde a la oficina. La reunión ya había comenzado. Nivel de estrés: alto
4pm        – Tendré que quedarme una hora extra para terminar el proyecto a tiempo para la presentación del viernes. Nivel de estrés: alto
  1. Plan: al entender que nos causa estrés resultará más sencillo analizar y decidir qué podemos hacer para cambiar la situación. En este paso es importante reconocer que hay situaciones que no podemos cambiar o controlar y por lo tanto debemos abocarnos en las situaciones en la cuales sí tenemos control.
  1. Acción: En este espacio debemos trabajar en las opciones que tenemos para mitigar el estrés. Pueden ser situaciones o actitudes que tengamos que mejorar o aprender y en otros casos incluir o adquirir nuevos hábitos que nos ayuden a balancear las presiones y circunstancias que nos rodean con el objetivo de minimizar las constantes presiones a las que probablemente nos vemos sometidos.

Mejorando los niveles de estrés

Independientemente de las causas del estrés existen probadas recomendaciones y prácticas que a continuación enumeraré las cuales ayudarán a mantener el deseado bienestar personal acompañado del efectivo manejo del estrés.   
 
Establezca un balanceado régimen alimenticio: aunque suene un lugar común es muy importante tener una dieta balanceada, rica en proteínas, vegetales, legumbres y frutas. Aleje el exceso de azúcares, reduzca el consumo de alcohol y cafeína y en lo posible elimine el cigarrillo.
 
Ejercicios: nuevamente esto pareciera ser una de las más celebres  recomendaciones. Sin embargo es necesario mencionarla como una de las claves para mitigar el estrés y lograr el bienestar que tanto se desea. Los beneficios que produce hacer ejercicios son innumerables y comprobables cien por ciento. Para disfrutar de este beneficio es recomendable hacer ejercicios (mínimo) tres veces por semana por aproximadamente 30 minutos.
 
Respirar: es sumamente importante ‘aprender’ a respirar. Esto pareciera una broma mencionarlo pero cuando estamos bajo intenso estrés probablemente no logramos hacer extensas inspiraciones o bocanadas de aire lo que impide una buena oxigenación a nuestro cerebro. Una breve explicación de la técnica correcta es colocar la mano en el abdomen y observar si el abdomen se levanta cada vez que inspiramos o expiramos con el ritmo adecuado. La práctica del Yoga es excelente puesto que la esencia de esta técnica está basada en la meditación y la respiración, dos elementos muy claves en el combate del estrés.
 
Dormir: es muy importante tener saludables patrones de sueño. El adulto necesita descansar aproximadamente 8 horas. El cuerpo y la mente requieren de una buena noche de descanso para recargar y energizar nuevamente el estado físico y mental del individuo. Revise sus hábitos nocturnos. Elimine la cafeína o alcohol unas horas previas al descanso nocturno. Cerciórese de tener un ambiente agradable en su habitación, asegúrese de tener la temperatura y luz adecuada y de ir a la cama a una hora adecuada para disfrutar del número de horas recomendado. Establezca rutinas, como por ejemplo, ir a la cama a la misma hora.  
 
Establezca prioridades y aprenda a delegar: revise las cosas o actividades que son importantes. Es imperativo aprender a establecer prioridades: que es importante hoy, que puede esperar unos días. Organícese y establezca que cosas o actividades puede realizar en el número de horas del cual dispone y aprenda a delegar. Estas recomendaciones se aplican y son válidas tanto en el hogar como en la oficina.
 
Tome un tiempo para usted: no se sienta culpable si toma un tiempo para hacer las cosas que le gustan o satisfagan. Es muy importante encontrar ese tiempo extra y hacer actividades que le agradan como por ejemplo la lectura de un libro o una revista, ir al cine, escuchar música, etc.  
 
Socializar: disfrutar de amigos, cultivar amistades son actividades que le ofrecerá el balance adecuado tan necesario en la práctica de minimizar el estrés.